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DE ACUERDO CON LOS ESPECIALISTAS, UN BUEN NICHO SOLO DURA DOS O TRES AÑOS; LOS BIOLOGICOS AHORA REPRESENTAN UNA ALTERNATIVA |
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| Hacer una revisión de los últimos diez años del mercado de productos biológicos resulta un trabajo fácil. De un total de veinte empresas, quizá sólo dos o tres de ellas fueron creadas antes de 1990, lo cual demuestra por sí mismo que se trata de un sector que marca el paso de las nuevas tendencias.
Como referencia inmediata, podemos recordar que fueron los biofungicidas elaborados con diversas cepas de hongos y/o bacterias los primeros en aparecer para contrarrestar los efectos de las enfermedades del suelo. Actualmente, los biofungicidas siguen ocupando un nicho muy importante, el cual es compartido muy de cerca con las micorrizas y los acondicionadores del suelo. Prácticamente podemos decir que el mercado de productos biológicos se ha concentrado bastante en atender la problemática de la rizoosfera, con un inventario aproximado de veinte productos que corresponden a un número similar de empresas. En este nicho, existen por lo menos seis cepas de hongos y bacterias, entre las cuales sobresalen el Bacillus subtillis, Streptomyces y Trichoderma. Posteriormente, los bioinsecticidas derivados de productos naturales comenzaron también a despuntar debido a la necesidad de complementar las estrategias de manejo integrado, con lo cual, creció aún más el arsenal de productos biológicos. Cabe mencionar que los bioinsecticidas derivados de Bacillus thurigiensis (bts) aparecieron en realidad hace un poco más de veinte años, pero la gran mayoría derivaron en productos sintéticos que no entran en la categoría de biológicos. Hoy mismo, los bts están ya en un proceso evolutivo, con aplicaciones que se concentran mayormente en los forestales y cultivos de hortalizas. Dentro de este mercado, los bts se complementan con un buen número de insecticidas naturales como los derivados del neem, el ajo, la jojoba o las semillas de toronja. Otros productos que han emergido rápidamente en el sector de biológicos son los hormonales, activadores fisiológicos, las algas (como correctores y activadores) e inclusive algunos más novedosos como los hidrogeles. Estos tipos de productos ofrecen múltiples opciones, aunque en su mayoría refuerzan la actividad de la raíz y sirven como potencializadores de la nutrición. Sin ser balas mágicas, algunos de ellos han logrado un cierto grado de reconocimiento entre los horticultores. Por el contrario, uno de los sectores menos atendidos ha sido, sin duda, la formulación de fertilizantes biológicos, |
los cuales difícilmente pueden mantenerse estables en un medio líquido. Algunos empresarios argumentan que al incrementarse el uso de sistemas de goteo, los fertilizantes biológicos tendrían que integrar una tecnología más avanzada para poder acceder al mercado. Composición del mercado |
-siendo de grado técnico- no requiere de equipos o tecnologías sofisticadas. Nuestro interlocutor comentaba también que, por esta razón, en la formulación surgen problemas de control de calidad que pueden afectar al sector en un plazo inmediato. Con base en lo anterior, una buena conclusión sería que, dentro del dinamismo del sector, existe quizá una buena posibilidad para desarrollar |
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| adjunta en donde se muestran las empresas que integran actualmente el mercado. Un aspecto positivo de esta | tecnologías que en el mediano y largo plazo puedan generar una mayor solidez. | |||
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composición sería, por ejemplo, el reconocer que nuestro país se ha vuelto un mercado atractivo para las empresas de productos biológicos. Otro aspecto interesante es que, en relación con las carteras, sólo tres de estas empresas muestran una completa diversificación, mientras que la gran mayoría se centran en las especialidades, aunque sin atender todas las necesidades como es el caso de los fertilizantes, o bien el desarrollo de fungicidas foliares o herbicidas. Respecto a ello, un empresario comentaba que en el campo de los productos biológicos, no existía realmente un sustento de alta tecnología (como lo es el desarrollo de moléculas) sino que más bien se trata de productos cuya formulación |
Para ello, un grupo de empresas ha decidido formar una asociación denominada COMABIO (www.comabio.com) cuyos objetivos son apoyar las iniciativas de investigación y, al mismo tiempo, supervisar junto con las autoridades o instituciones los procesos de formulación y/o certificación biológica. Actualmente, COMABIO agrupa a un total de 12 empresas, cuya cartera integra casi cuarenta productos con una gran diversidad de aplicaciones. En conclusión, podemos decir que después de una fase de rápido crecimiento, en la actualidad se requiere establecer una estrategia de organización que permita certificar la calidad de los productos, mediante validaciones oficiales que involucren una mayor cantidad de pruebas de campo. | |||
